21 de enero de 2018
Máx. Min.
Granja 25 de febrero de 2017

Apicultores constatan trastornos nutricionales en las abejas provocados por glifosato

Además de los problemas comerciales surgidos a partir de la presencia de residuos en la miel, el uso de glifosato impacta en la nutrición de las abejas con pérdidas de productividad, sostuvo Ruben Riera, presidente de la Sociedad de Apicultores del Uruguay (SAU).

Valentina Noboa – Montevideo - TodoElCampo - Riera señaló que “la zafra viene moderadamente bien”, pero llamó nuevamente la atención por el uso de glifosato tanto desde el punto de vista comercial, como de productividad e incluso con la posibilidad de que conlleve riesgos para la salud humana.

El primero en dar alerta de esta situación en agosto del año pasado fue Alemania, uno de los principales compradores de miel uruguaya. El presidente de la SAU dijo que “es muy difícil que se logre abolir el uso de este producto porque el país tiene una gran dependencia económica en el área productiva, por eso aspiramos a una disminución de la carga de glifosato sobre estas tierras”. Señaló que en diferentes regiones europeas “se ha logrado parar el uso de este herbicida”.

Riera dijo que además del problema comercial, existen dos razones para cuestionar el uso de glifosato. Una de ellas es que el producto combate toda floración silvestre, que es fuente de la diversidad proteica de polen para las abejas, lo que genera trastornos nutricionales en estos animales, con lo que pierden productividad, mientras que otro aspecto cuestionado sobre el nivel de toxicidad del herbicida es en la salud de los seres humanos, con relación al consumo de los alimentos ya sea miel, leche o carne, entre otros.

 

CAE NUMERO DE COLMENAS

El dirigente hizo referencia además a la disminución del número de colmenas y productores que en 2016 volvió a caer, aunque en una cantidad menor a la inicialmente esperada. De los 3.300 productores existentes en 2015, el año pasado ya habían descendido a 3.080. En determinadas zonas los temporales de lluvia provocaron pérdidas importantes y la última zafra 2015-2016 se vió afectada por grandes problemas climáticos a los que se utilizó un plan de emergencia para solucionarlos.

Entre los eventos climáticos más destacados destacó la sequía en julio de 2015 y luego el exceso de lluvias en 2016 que empezó a fin de diciembre y se extendió hasta enero 2016.

Riera señaló que existen pocos productores que llegan a las 1000 colmenas, debido fundamentalmente al costo de la mano de obra necesaria para manejarla y a la falta de personal capacitado para ejecutar esa tarea. Indicó que mayoría de productores que trabaja con esa cantidad de colmenas son en su mayoría familias numerosas.

 

MERCADO

Respecto al mercado, indicó que esperan que el precio de la miel en el mercado internacional suba para revertir la situación negativa que vive el sector, pero alertó que los costos de exportación son muy altos y que estos recaen en los productores. “No es solo lo que vale en el mercado internacionales la miel de mejor calidad, sino en qué condiciones esta nuestra miel para competir con esas mieles” dijo Riera.

Compartir en: