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Política 28 de noviembre de 2016

¿La gente hace el vínculo?

Son los mismos que se quejan por la inseguridad en el ftbol los que, mayoritariamente, votaron a Vzquez para presidente cuando dijo que mantendra esta lnea de poltica de seguridad.

Francisco Faig*-Montevideo/La Democracia/TodoElCampo – Somos un país futbolero. Y no es novedad de que el problema de la inseguridad en las canchas de fútbol y en el entorno del fútbol en general, está completamente fuera de control. Desde los balazos en el estadio, hasta atentados con armas de fuego contra sedes de clubes, pasando por la tragedia de jóvenes asesinados simplemente por manifestar públicamente ser de un cuadro o de otro. El cuadro es de terror.

El que se tiene que ocupar de asegurar el orden interno es el Poder Ejecutivo, y en particular el ministerio del Interior. No es un tema menor ni accesorio ni optativo. Así ha sido siempre y así debe ser, porque es la base misma de la convivencia en sociedad, y hasta diría que es para eso que nos juntamos en sociedad y formamos un Estado que, se supone, tiene que tener el monopolio de la violencia legítima: para asegurarnos poder vivir en paz.

En esta serie de cosas evidentes que estoy escribiendo, está la última: sistemáticamente, cada vez que el ministro del Interior y su política de seguridad y de garantizar el orden público es puesta en tela de juicio por líderes de opinión y sobre todo por los partidos de oposición con representación parlamentaria, el Frente Amplio, partido de gobierno, decide apoyar la política que se está llevando adelante. Lo hace dando sus votos explícitamente en respaldo a la gestión de Bonomi- Vázquez en el Parlamento; lo hace incluso, cada tanto y para reforzar la posición, el propio presidente de la República, que fue electo por la amplia mayoría de los ciudadanos en 2014.

Todas estas cosas están conectadas. Es decir: no es posible creer que se va a resolver el problema de la violencia en el deporte y que se va a asegurar una convivencia pacífica en las canchas de fútbol y demás, cuando en realidad en todos estos años esas situaciones han empeorado, si quienes están al frente de la responsabilidad de dirigir las políticas que refieren a estos asuntos se mantienen en el poder y además lo hacen respaldados por el partido de gobierno y por el presidente de la República, que fueron apoyados por una mayoría contundente en las últimas elecciones.

La pregunta elemental es la del título: ¿la gente no hace el vínculo entre una cosa y la otra? Porque es la misma gente que se queja de la situación de inseguridad en el fútbol la que, mayoritariamente y sin ninguna duda, votó a Vázquez para presidente cuando el candidato señaló, claramente, que mantendría esta línea general de política de seguridad.

Pero supongamos que el viento cambió y que la gente se arrepintió o se puso más crítica en estos dos años que hace que eligió a Vázquez: ¿no nos damos cuenta de que no hay ninguna manifestación ni repulsa ni descontento ni nada que estén señalando que el pueblo, la gente, mayoritariamente, estén disconformes con las políticas de seguridad implementadas? Porque, por ejemplo, no hubo presión ciudadana masiva alguna sobre el Parlamento para que el partido de gobierno dejara de apoyar a Bonomi en la última interpelación en la que fracasó, además, una moción de censura.

Hay dos respuestas posibles. Que la gente hace el vínculo, pero no quiere ir contra su partido y entonces se queja como una especie de deporte, porque en realidad sabe perfectamente que nada sustancial va a cambiar. En este escenario, simplemente, todo el mundo está cada vez peor y punto: es cuestión de contratar el fútbol por la tele y de no cruzar los dedos para no cruzarse con energúmenos fanatizados y armados que puedan a uno herirlo o matarlo. La otra respuesta es que la gente, completamente embrutecida políticamente por décadas de falta de instrucción ciudadana, no hace ningún vínculo entre lo que pasa en el fútbol y la desastrosa política de seguridad del ministerio del Interior. Se quejan de lo primero, pero no se dan cuenta de que está vinculado con el gobierno, con el Frente Amplio, con los líderes que votaron que son unos ineptos para resolver la situación.

Hay días que creo en que la correcta es la primer respuesta y otros en los que creo que la segunda es la vale. En los dos casos, me da mucha vergüenza formar parte de una sociedad así, en la que no somos capaces de asegurar paz para ir al estadio y festejar tranquilamente, y en la que la mayoría vota y por tanto apoya, a pesar de la queja recurrente, esta política de gobierno.

(*) El autor es periodista, columnista de El País y La Democracia. El artículo precedente fue publicado en La Democracia. Foto de El Bocón.

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