23 de enero de 2018
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Política 10 de mayo de 2016

Marchas y contramarchas en el impeachment a Dilma Rousseff

Cuando falla la seriedad política de un país se afecta la confianza del consumidor y de los eventuales inversores, resultando en la pérdida de credibilidad.

Montevideo/TodoElCampo – La situación política brasileña es por lo menos confusa. El principal socio comercial de Uruguay enfrenta una grave crisis política que ya está repercutiendo en la economía del país, genera dudas, marchas y contramarchas, y eso de una forma u otra repercute en nuestro vínculo comercial con ese país. En lo puramente económico el Brasil perdió el grado inversor y se profundiza la devaluación del real.

Cuando falla la seriedad política de un país se afecta la confianza del consumidor y de los eventuales inversores, resultando en la pérdida de credibilidad.

Precisamente, por esa pérdida de confianza sumada a la ya mencionada devaluación del real y la pérdida del grado de inversión de la deuda brasileña, los importadores están sufriendo complicaciones al momento de adquirir créditos que faciliten su accionar.

ENTRE LA DECISIÓN DE DIPUTADOS Y LA CORRECCIÓN DEL SENADO.

En las últimas horas (en menos 24 horas) las autoridades del Parlamento brasileño tomaron dos decisiones contradictorias que generaron sacudones hacia un lado y otro.

Primero fue Waldir Maranhao, flamante presidente de la Cámara de Diputados, que anuló el lunes la sesión realizada el domingo 17 de abril que autorizó la apertura del impeachment a la presidenta Dilma Rousseff y dispuso la realización de una nueva votación.

La agencia Brasil 247 informó que la decisión de Maranhao argumentó en base a un pedido de la Abogacía General de la Unión (AGU) y convocó a una nueva sesión para tratar el caso. La AGU alegó que la votación fue nula debido a la anticipación de votos y a la orientación de votos a las bancadas por parte de sus líderes.

Inmediatamente la decisión fue informada al Senado de ese país y Maranhao pidió la devolución del proceso por parte del Senado

Algunos analistas consideraron que la decisión del presidente de la Cámara de Diputados se trataba de una victoria política del gobierno, aunque efímera.

Maranhao asumió la presidencia de la Cámara de Diputados luego que el anterior jefe de la Cámara baja, Eduardo Cunha, fuera suspendido por el Supremo Tribunal Federal (STF).

Líderes opositores calificaron como "desequilibrado" a Maranhao por su decisión y la presidenta Dilma Rousseff, en el Palacio del Planalto, pidió "cautela" a sus simpatizantes.

JEFE DEL SENADO ORDENA MANTENER PROCESO DE DESTITUCIÓN DE ROUSSEFF.

Horas después, la agencia Brasil 247 reportó que el presidente del Senado de Brasil, Renan Calheiros, calificó como un "juego con la democracia" la decisión del jefe interino de la Cámara baja, Waldir Maranhao, y ordenó continuar con el proceso, ya avanzado en la Cámara Alta.

Calheiros calificó también como "intempestiva" la decisión de Maranaho y rechazó su pedido, indicando proseguir con el trámite que el próximo miércoles podría suspender por hasta 180 días a Dilma Rousseff en el ejercicio de la presidencia.

Renan Calheiros leyó su decisión ante el pleno del Senado, lo que provocó gritos de protesta de senadores oficialistas. El parlamentario contestó también el argumento de Maranaho, indicando que los legisladores votaron con plena conciencia, y cuestionó el formato de la comunicación de la suspensión, un oficio.

"Aceptar esta diversión con la democracia sería quedar comprometido con el atraso del proceso", dijo Calheiros.

La situación actual es que avanza el juicio contra Rousseff.

LOS IMPORTADORES CON DIFICULTADES.

Por otra parte, y en un aspecto económico, Brasil 247 informó que La Asociación de Comercio Exterior de Brasil (AEB) considera que la devaluación del real y la pérdida del grado de inversión de la deuda brasileña están complicando el crédito de los importadores brasileños.

Según la entidad muchas empresas que necesitan importar bienes para funcionar están sufriendo con cortes de crédito, reducción de plazos de pago e incluso pedidos de pago de contado por adelantado.

"Eso sucede porque el país perdió su grado de inversión y también por el conjunto de noticias negativas sobre el país, incluyendo la deuda bruta del gobierno federal y toda la crisis política interna", dijo José Augusto de Castro, presidente de la ABE, al diario Valor. Según el empresario "tenemos 375.000 millones de dólares en reservas y el riesgo cambiario es mínimo, pero el país espera tres años seguidos de retracción del PIB".

"Antes se exigía, en promedio, 10 % del pago; ahora se llega a pedir 30% del valor de la importación", explicó Flavio Paiva, secretario general de la Asociación Brasileña de Importadores de Máquinas y Equipamientos Industriales, ABIMEI. "Siempre hay un agente financiero involucrado en la operación que lleva en consideración el rating del país para la evaluación del crédito", agregó el vocero de ABIMEI.

Según la ABE, las mejores opciones ante el escenario actual son el pago de contado o la obtención de una carta de crédito, pero esa segunda posibilidad muchas veces inviabiliza financieramente las operaciones de los importadores.

(Con información y foto de Brasil 247).

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